Grecia, España, Alemania, Europa, el €uro… ¡ y a las personas que les vayan dando !

Hace tiempo que tenía ganas de desahogarme. Y como este rinconcito de la red me sirve exactamente para eso, pues aquí voy. No se si después de largar todo lo que tengo en la cabeza, en el corazón y a flor de piel me quedaré más tranquilo, o si tendré que volver a coger mi petate y echar a andar, lejos, muy lejos. Tictiritero soy y ese es mi negocio al fin y a la postre.

Mañana se celebran elecciones en Grecia. Unas elecciones en las que, de hacer caso a la prensa y declaraciones de líderes y bundesklideresas, los griegos decidirán el futuro de Europa. Los resultados griegos de mañana nos llevarán al caos de sopetón o le  permitirán a los mercados seguir estrangulandonos “de a poquito” (me gusta esa expresión latinoamericana, allí saben bien de lo que hablamos). En definitiva en el mundo, al contrario de lo que nos han hecho creer, no hay países pobres y ricos. Hay países robados, saqueados, explotados, por otros países. Y mientras nosotros estábamos en un bando era fácil mirar para otro lado. Mientras la frontera entre el norte y el sur estaba en el mar mediterráneo nos importaba poco. Ahora intereses espúreos – como los de siempre – hacen que quien maneja el dinero haya decidido trasladar esas fronteras un poco más hacia el norte. Algunos empezamos a quedar del otro lado…

Sesud@s intelectuales, politólog@s, tertulian@s, charlatan@s de toda índole llevan meses opinando y “evacuando” ideas y vaticinios – catastróficos todos por cierto – así que no voy yo a someterte, querid@ lector/a (si es que existes) al tormento de repetirte lo que seguramente ya has leido mil veces: que el €uro se desploma, que los países periféricos vamos a la quiebra uno tras otro como en esas construcciones con fichas de dominó, que detrás viene la radicalización de las masas, el florecimiento del fascismo, la xenofobia, y ¿por qué no? la tercera guerra mundial. Esa ha sido la secuencia a lo largo de los siglos cada vez que “la vieja Europa” ha querido dirimir sus “diferencias”, especialmente en el siglo pasado. Las dos guerras -llamadas- mundiales tuvieron como detonante (que no como causa profunda y real)  algún suceso en los Balcanes… bueno y la disparidad de intereses y ansias de dominar al resto de europeos de los gobiernos franceses, británicos y alemanes, que los pueblos andan en otras cosas, aunque al final se vean arrastrados por las dinámicas que generan sus “líderes”. Uf, pone los pelos de punta.

Ayer volví a ver Zorba el griego, magnífica película en la que Anthony Quinn se mete en la piel de un griego peculiar y amante del buen vivir, lo que no le impide incluso arriesgar la vida por el negocio de su “amigo” (el capitalista anglosajón que viene a explotar unas viejas minas en su isla, genialmente interpretado por el británico Alan Bates ). No se si os va sonando a algo. Aquí la tienes por si te apetece volverla a ver, o verla por primera vez si tienes la suerte de ser más joven que yo y la desgracia de no haberla visto todavía.

La película casi tiene 50 años, pero podríamos jugar a imaginar cosas, buscar paralelismos entre la historia de ficción que nos cuenta Michael Cacoyannis y lo que está pasando, o está a punto de pasar, según augurios, en nuestro mundo… ¡Qué visión tenía el tío! Ni Nostradamus. Pero veamos, que hay algunas semejanzas y no menos diferencias:

En la peli los griegos son pobres (como ahora) y un tipo viene de fuera a invertir su dinero (igualito que ahora).

Tras una tortuosa relación entre uno y otro, llegan a establecer una curiosa asociación para construir “un tinglado” que parece que a todos va a traer prosperidad y beneficios. Como el euro lo iba a traer a todos los países miembros de la UE.

Para poder poner en marcha su industria en la isla, una vieja mina prácticamente en ruinas, construyen un artilugio para el transporte de madera desde el monte a la playa. El tinglado que arman es tan estable y seguro, está tan bien diseñado como lo  ha sido la construcción de “su majestad el euro”.

El dinero lo pone el norte, la fuerza de trabajo la pone el sur. Eso es idéntico en la película y en la actualidad.

La diferencia entre el capitalista de la película y los actuales, neoliberales de colmillo bien afilado, está en que en la ficción, como solía hecerse hace más de 30 años, el capitalista arriesgaba directamente su dinero en la empresa en que se metía. Invertía en industria productiva. Que posiblemente no generaba inmensos beneficios a corto plazo, pero que era estable y generaba puestos de trabajo. Que dejaba en herencia a sus hij@s y nietos. Hoy el capitalista, quien tiene el dinero, invierte en “finanzas”, juega con el dinero, sin arriesgarlo nunca. A toda velocidad. Juega a ganar siempre. Crea espejismos de prosperidad en un lugar. Inunda el mercado con préstamos fáciles para que sean otros (pobres e incautos desgraciados) quienes lo arriesguen en aventuras  de gran volatilidad e inestabilidad, prefabricando la falsa ilusión de impresionantes y rapidísimas ganancias, siempre con la connivencia, por torpeza o por interés, de los poderes públicos. Si la cosa va bien, se pone las botas con intereses, comisiones  y dividendos que mueve constante y rápidamente de sitio a paraisos fiscales donde nadie pueda seguirles la pista.

Si el negocio sale mal, no es su problema, embargan propiedades, sin dejar de reclamar el dinero prestado, incluídos intereses y ya está. Siempre ganan. Incluso en el peor de los casos, cuando ya no queda dinero para pagarles. El estado, con el dinero de todos, tapa sus agujeros.

Y si no se les paga… bueno, aquí radica la principal diferencia entre la ficción del film y la realidad actual: En una de las últimas escenas (2:05:25 en la versión de youtube insertada más arriba), cuando todo el pueblo está presente para la inauguración, incluida el agua bendita del sacerdote, el tinglado se viene abajo. Como era más que previsible.

El británico que ha perdido su dinero en tan ruinosa sociedad con el griego se marcha de vuelta a su tierra, y tan amigos. Los actuales capitalistas no se conforman con eso, NO. Bajo el seudónimo de “mercados”, al más puro estilo ganster de  Hollywood, cuando los incautos endeudados no pueden pagar – como era previsible – les mandan a sus matones (BCE, FMI, el presidente del Consejo, los hombres de negro,… ) para que primero les den una buena paliza. Como quedan bastante tocados y no son capaces de levantar cabeza, siguen sin poder pagar. Entonces les rompen las rodillas, como segundo y último aviso. Y por último, da igual si pagan o no, terminan arrojando su cadáver al río.

En otro momento de la película aparecen perfectamente retratadas las agencias de calificación, la prima de riesgo y los bancos. Ya te digo, visión de futuro que tenía  Michael Cacoyannis. Cuando una de las protagonistas cae enferma aparecen dos viejas enlutadas (1:58:00 en la pelicula de yutube insertada arriba) que si bien en principio parecen dos plañideras, son en realidad dos buitres que permanecen sentadas observando la evolución de la enfermedad esperando el momento de abalanzarse sobre sus pertenencias. Cuando creen que está a punto de morir van tímidamente valorando lo que hay en la habitación, mirando con codicia los objetos de valor… En el momento en que creen que está muerta pasan directamente a la rapiña. Sus modales, sus formas, son las de dos plañideras que gritan y lloran por la pérdida, pero sus gritos lo único que de verdad hacen es atraer a más salteadores que se reparten las pertenencias de quien se encuentra tan débil que ya no puede defenderlas. Tengo la impresión de que la presencia de las plañideras en la habitación es la que termina por provocar la muerte de la enferma por el pánico que le genera verlas a los pies de su cama. Algo así ocurre con las agencias de calificación y la famosa prima. Son las que detectan al enfermo. Lo señalan, se le ponen a los pies de la cama, lo acojonan y paralizan de tal manera que ya no levanta cabeza. Y avisan al resto de saqueadores de que no merece la pena hacer nada por él sino sacarle todo lo que se pueda antes de que la palme.

En fin. En Zorba encontré ayer muchas similitudes con lo que nos está pasando y lo que nos puede pasar. Y he llegado a algunas conclusiones:

Por un lado el chiringuito del €uro es un invento magníficamente diseñado para que los países del norte sigan enriqueciendose a costa de los del sur.

Por otro es una chapuza incapaz de aguantar un par de envites. La escena del derrumbe en la película me llena de esperanzas. Ya he dicho antes que está tan bien construido como el “artilugio bajatroncos”.

Zorba, ante la ruina de su obra le dice al patrón : ¿Ha visto alguna vez un desastre más esplendoroso jefe?  Se ocupa de su loro, y del cordero que tiene al fuego. Y “pasa” de la ruina que acaban de provocar. Acaban comiendo y bebiendo. Y con la mítica escena del baile en la playa.

En el trabajo me manda usted jefe – le dice en otro momento de la película – pero cantar, tocar, bailar,… en eso soy libre.

Estoy empezando a pensar que lo mejor que podría pasar ya es que se hunda el tinglado de una vez. Así, de golpe. Con las elecciones de mañana los griegos deberían tirar abajo el chiringuito del €uro como el deslizador de troncos de Zorba. “Pa hundirnos de a poquito mejor de golpe”. A ver si así, quienes nos estrujan, se dan cuenta de que si nos hunden, los hundimos con nosotros.

Hoy me siento tan griego como español, irlandés, portugués o italiano. Y por eso,  pase lo que pase a partir de mañana os regalo este zirtaki que hace unos años tuve la osadía de bailar en una fiesta.

Y a bailar solos. Pobres pero a nuestro compás. Al son de nuestras guitarras, gaitas, flautas, mandolinas  y bouzoukis, y no al de las fanfarrias alemanas.  Y si nos hunden, que sepan que se hunden con nosotros. A ver si de una vez reaccionan y empiezan a solucionar de verdad los problemas en vez de aumentarlos. A ver si se enteran que antes que el euro estan las personas. Que de nada nos sirve un euro fuerte si es a costa de que millones de personas sufran escasez, abandono y padecimientos sin limites.

Si cambian de rumbo y ponen proa hacia politicas cuyo eje sea la felicidad, el bienestar de las personas, merecerá la pena seguir en ese barco. Y si no… Pues que se vayan al carajo los mercados y la Merkel con su prima.

De la curiosa relación amorosa que se establece entre los cuatro protagonistas principales hay para otro post. Sólo dejar apuntado como curiosidad que el griego (Anthony Quinn) “se tira” (disculpa la expresión, pero es la que corresponde a lo que sucede en la película y a la época en que se rodó) y “engaña ” a la señora extranjera afincada en la isla. Y el extranjero “le jode la vida” literalmente hablando a la mujer más bella y hermosa, una espléndida Irene Papas que encarna a una mujer a la que sus paisanos no perdonan que sea independiente, valiente, libre…

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2 Respuestas a “Grecia, España, Alemania, Europa, el €uro… ¡ y a las personas que les vayan dando !

  1. Que fantástico artículo!!!!!!. He disfrutado leyendolo.
    Le felicito y le abrazo.

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