I still got the blues… y ganas de rock and roll

dia-de-REYES-2013010 copiaOtro año ha terminado.

En España, país ¿monárquico? donde los haya, las navidades acaban el siete de enero, tras la visita de los Reyes Magos. Y las navidades son el final del año. O el principio. La vida es puro ciclo. Va y viene. Y yo con ella. Y por eso, tras un largo periodo de silencio, vengo a incordiarte con mis cosas, querido lector, querida lectora, si es que existes.

Trágicas circunstancias personales han hecho que para mí haya sido un año maldito. “Annus horribilis” dijo otra reina,  ni maga ni de oriente, justo hace 20 años. Curioso, un año tan redondo para España (Expo, Olimpiadas,…el 92).

El 12 se ha llevado tantas cosas. Tantas ilusiones. Tantos sueños rotos. Tantas esperanzas. Nos ha golpeado con tanta dureza. ¿Qué te voy a decir que no sepas ya? El paro, los recortes, la pérdida del Estado del Bienestar. Ya te han contado otros, con más fundamento del que pueda yo aportarte, como esta crisis-estafa está acabando con todo lo que hasta ahora conformaba las fronteras de nuestro mundo.

Nos engañó el PP para ganar las elecciones. Pasado un año se ha descubierto totalmente su juego. “Donde dije digo digo Diego y la culpa de todo es de Zapatero”.

En Andalucía teníamos grandes esperanzas en el gobierno de coalición y de momento, aunque hay ciertas diferencias con los gobiernos populares, no se distancian de la línea general de austericidio que nos acabará por asfixiar.

Gracias al espíritu aventurero que según quienes nos gobiernan tiene mi hijo mayor, he disfrutado unas navidades escocesas más que agradables. arde maldito arde vert copiaPero frías. Muy frías. He cruzado del 12 al 13  viviendo Hogmanay en plena calle, entre decenas de miles de personas – miles de españoles entre ellas – bajo una llovizna incesante, sin campanadas ni turrón.

Deslumbrado por el espectáculo de luz y sonido, a los pies del Castillo de una de las ciudades más bellas que he conocido, he visto prender fuego al año que se iba al estilo ancestral de los celtas. Y he gritado con todas mis fuerzas “ARDE MALDITO, ARDE”.

Escocia es preciosa, es un país fabuloso y lleno de oportunidades, excelente para pasar una temporada. Pero vivir allí para ganarse el pan de cada día es otro cantar. Tener la oportunidad de viajar y trabajar donde uno quiere es magnífico. Pero tener como única opción de futuro, a pesar de los años dedicados a formarte, la de ir a trabajar lejos del lugar y de las gentes con las que creciste, sin espectativas de poder regresar es durísimo. A pesar de ello nuestros jóvenes están demostrando su capacidad y coraje. Su salida del país está suponiendo una sangría de incalculables y dramáticas consecuencias para nuestro desarrollo. Afirmar que  no se marchan por culpa de la crisis sino por ansia de aventura es sencillamente una crueldad. Un mal chiste en boca de una desalmada.  Fantochada de una mala política. Memez de peor persona.

A la virgen del Rocío le pido, ateo yo, pero muy devota ella al parecer, que le conceda a nuestra ministra de empleo (y a todos sus colegas de gabinete) el privilegio de ir a vivir una aventura de varios lustros de duración como la que cientos de miles de jóvenes españoles están viviendo desde hace unos años. En las mismas condiciones que lo están haciendo ellos.

Al regresar a España la primera noticia que me encuentro es que el Sr. Rato también “emigra”. Ha fichado por Telefónica parece que por doscientos mil euros al año. Y el estallido de la red, indignada. Y me viene a la memoria que siendo él ministro de economía el gobierno de Aznar privatizó la compañía. Pagado queda el favor .

Se indigna la gente preguntándose cómo puede darse semejante premio a un tipo tan torpe, a quien hundió Bankia, a quien estando en el FMI ni vió venir la crisis, “ni se coscó” de nada.

Alguien escribió en Facebook que “Rato encima se creerá que es bueno en lo que hace“. Pero parece que los gestores de Telefónica no dudan de su capacidad. Por eso se lo llevan.

Veamos ¿Quién es capaz de realizar la siguiente proeza en tan poco tiempo?:

– Que desaparezcan de Bankia decenas de miles de millones de euros. Sin que se sepa, ni se explique cómo ni dónde han ido a parar. Aunque varios de esos millones han ido a los bolsillos de los gestores y consejeros delegados, cuyas nóminas eran más que generosas.

– Conseguir que la UE y el gobierno de España tengan como prioridad salvar a la entidad y reponer con dinero público los millones perdidos. Quitándolo de donde haga falta. Sin tocar el bolsillo de quienes los perdieron. Entrampando al país hasta límites insoportables. Asfixiando a los ciudadanos.

– Que la contrapartida exigida sea permitir a la entidad aligerar peso desahaciendose de  10.000 de sus empleados. Todo un récord entre las empresas españolas, que dicho sea de paso, son las que más empleo están destruyendo en el mundo.

– Y sin despeinarse. Sin perder la sonrisita. Brindando públicamente por los “logros” alcanzados. Y, lo más importante, sin consecuencias serias para ninguno de los miembros de esa selecta élite que se nombran entre ellos, que se forran a nuestra costa y que además nos dan recetas de cómo tenemos que vivir con el agua al cuello.

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Parece como si un dios macabro hubiera puesto a los monstruos de nuestras peores pesadillas a cuidar de la infancia.

Gestores así son los que quieren las grandes multinacionales.  No quieren los beneficios para la empresa ni para los accionistas. El objetivo de crecer no es crear empleo y prosperidad… Quieren alguien capaz de promover el trasvase del dinero público a la entidad. Quieren alguien capaz de llenarle los bolsillos a ellos, a quienes las manejan. Y que lave bien los platos sucios. Y en eso parece que nuestro país tiene expertos muy bien cualificados, auténticos linces. Urdangarines o Ratos. Qué más les da si no saben de telefonía ni la mitad que cualquier estudiante de primero de carrera. Ellos tienen las llaves de las puertas tras las que se oculta el poder. Y eso es lo que se les paga.

Claro que Rato “le vale” a Telefónica lo que le van a pagar. Bueno, lo que al final le pagaremos entre todos. Y si no al tiempo.

Pero a pesar de todo. A pesar de Rato y de cuanto significa. De la crisis. De los recortes. Ayer amaneció un día espléndido. Y disfruté viendo a los abuelosdia-de-REYES-2013018 copia y abuelas que ocupaban los bancos del paseo y acaparaban todo el sol, que todavía es gratis. A mamás abnegadas acompañando a sus niños que estrenaban patines. Posiblemente este año los Reyes Magos no pudieron traer nada más. Y la sonrisa, impagable, de oreja a oreja, de una chiquilla pedaleando sobre una bici flamante, quién sabe con cuantos esfuerzos  encargada a Gaspar o Baltasar por ese padre que con paciencia infinita sujeta el sillín para que la hija vaya adquiriendo seguridad en sí misma.

dia-de-REYES-2013001 copiaLa nieve brillaba inmaculada sobre la  Sierra de Granada como fondo al paisaje playero, insólito para estas fechas, lleno de bañistas y niños que jugaban en bañador sobre la arena.

Y volví a comprobar que junto a la muerte camina la vida. Que la vida continúa con paso implacable, cruel a veces, pero tremendamente hermosa a pesar de los golpes. Y me olvidé de Rato, de Rajoy, de Rubalcaba y de todos ellos. Porque  a pesar de tanta basura saldremos adelante. Porque no entiendo como no se ha levantado ya una marea que arrase a toda esa inmundicia. Porque estoy convencido que cualquier día de estos va a empezar el rock and roll.

Mientras eso ocurre, siempre nos quedará el blues. Os propongo escuchar esta joya que reencontré hace poco en un mercadillo de segunda mano. Mi amigo Massimo haría una excelente labor de documentación en su blog. Yo me conformo con dejártelo oir. No es lo mismo escucharlo aquí que en mi viejo vinilo. Pero hace el apaño.

A mis hijos. Por valientes. Y a toda su generación.

Y a cuantas personas dedican su talento, su energía y su entusiasmo a labrarse un futuro en lugares alejados de aquel que los vió crecer. Lejos de sus amigos y amigas. Lejos de sus seres más queridos.

TICtiritero soy. Por los caminos ando y he conocido muchas.

En los últimos años son legión.

Grecia, España, Alemania, Europa, el €uro… ¡ y a las personas que les vayan dando !

Hace tiempo que tenía ganas de desahogarme. Y como este rinconcito de la red me sirve exactamente para eso, pues aquí voy. No se si después de largar todo lo que tengo en la cabeza, en el corazón y a flor de piel me quedaré más tranquilo, o si tendré que volver a coger mi petate y echar a andar, lejos, muy lejos. Tictiritero soy y ese es mi negocio al fin y a la postre.

Mañana se celebran elecciones en Grecia. Unas elecciones en las que, de hacer caso a la prensa y declaraciones de líderes y bundesklideresas, los griegos decidirán el futuro de Europa. Los resultados griegos de mañana nos llevarán al caos de sopetón o le  permitirán a los mercados seguir estrangulandonos “de a poquito” (me gusta esa expresión latinoamericana, allí saben bien de lo que hablamos). En definitiva en el mundo, al contrario de lo que nos han hecho creer, no hay países pobres y ricos. Hay países robados, saqueados, explotados, por otros países. Y mientras nosotros estábamos en un bando era fácil mirar para otro lado. Mientras la frontera entre el norte y el sur estaba en el mar mediterráneo nos importaba poco. Ahora intereses espúreos – como los de siempre – hacen que quien maneja el dinero haya decidido trasladar esas fronteras un poco más hacia el norte. Algunos empezamos a quedar del otro lado…

Sesud@s intelectuales, politólog@s, tertulian@s, charlatan@s de toda índole llevan meses opinando y “evacuando” ideas y vaticinios – catastróficos todos por cierto – así que no voy yo a someterte, querid@ lector/a (si es que existes) al tormento de repetirte lo que seguramente ya has leido mil veces: que el €uro se desploma, que los países periféricos vamos a la quiebra uno tras otro como en esas construcciones con fichas de dominó, que detrás viene la radicalización de las masas, el florecimiento del fascismo, la xenofobia, y ¿por qué no? la tercera guerra mundial. Esa ha sido la secuencia a lo largo de los siglos cada vez que “la vieja Europa” ha querido dirimir sus “diferencias”, especialmente en el siglo pasado. Las dos guerras -llamadas- mundiales tuvieron como detonante (que no como causa profunda y real)  algún suceso en los Balcanes… bueno y la disparidad de intereses y ansias de dominar al resto de europeos de los gobiernos franceses, británicos y alemanes, que los pueblos andan en otras cosas, aunque al final se vean arrastrados por las dinámicas que generan sus “líderes”. Uf, pone los pelos de punta.

Ayer volví a ver Zorba el griego, magnífica película en la que Anthony Quinn se mete en la piel de un griego peculiar y amante del buen vivir, lo que no le impide incluso arriesgar la vida por el negocio de su “amigo” (el capitalista anglosajón que viene a explotar unas viejas minas en su isla, genialmente interpretado por el británico Alan Bates ). No se si os va sonando a algo. Aquí la tienes por si te apetece volverla a ver, o verla por primera vez si tienes la suerte de ser más joven que yo y la desgracia de no haberla visto todavía.

La película casi tiene 50 años, pero podríamos jugar a imaginar cosas, buscar paralelismos entre la historia de ficción que nos cuenta Michael Cacoyannis y lo que está pasando, o está a punto de pasar, según augurios, en nuestro mundo… ¡Qué visión tenía el tío! Ni Nostradamus. Pero veamos, que hay algunas semejanzas y no menos diferencias:

En la peli los griegos son pobres (como ahora) y un tipo viene de fuera a invertir su dinero (igualito que ahora).

Tras una tortuosa relación entre uno y otro, llegan a establecer una curiosa asociación para construir “un tinglado” que parece que a todos va a traer prosperidad y beneficios. Como el euro lo iba a traer a todos los países miembros de la UE.

Para poder poner en marcha su industria en la isla, una vieja mina prácticamente en ruinas, construyen un artilugio para el transporte de madera desde el monte a la playa. El tinglado que arman es tan estable y seguro, está tan bien diseñado como lo  ha sido la construcción de “su majestad el euro”.

El dinero lo pone el norte, la fuerza de trabajo la pone el sur. Eso es idéntico en la película y en la actualidad.

La diferencia entre el capitalista de la película y los actuales, neoliberales de colmillo bien afilado, está en que en la ficción, como solía hecerse hace más de 30 años, el capitalista arriesgaba directamente su dinero en la empresa en que se metía. Invertía en industria productiva. Que posiblemente no generaba inmensos beneficios a corto plazo, pero que era estable y generaba puestos de trabajo. Que dejaba en herencia a sus hij@s y nietos. Hoy el capitalista, quien tiene el dinero, invierte en “finanzas”, juega con el dinero, sin arriesgarlo nunca. A toda velocidad. Juega a ganar siempre. Crea espejismos de prosperidad en un lugar. Inunda el mercado con préstamos fáciles para que sean otros (pobres e incautos desgraciados) quienes lo arriesguen en aventuras  de gran volatilidad e inestabilidad, prefabricando la falsa ilusión de impresionantes y rapidísimas ganancias, siempre con la connivencia, por torpeza o por interés, de los poderes públicos. Si la cosa va bien, se pone las botas con intereses, comisiones  y dividendos que mueve constante y rápidamente de sitio a paraisos fiscales donde nadie pueda seguirles la pista.

Si el negocio sale mal, no es su problema, embargan propiedades, sin dejar de reclamar el dinero prestado, incluídos intereses y ya está. Siempre ganan. Incluso en el peor de los casos, cuando ya no queda dinero para pagarles. El estado, con el dinero de todos, tapa sus agujeros.

Y si no se les paga… bueno, aquí radica la principal diferencia entre la ficción del film y la realidad actual: En una de las últimas escenas (2:05:25 en la versión de youtube insertada más arriba), cuando todo el pueblo está presente para la inauguración, incluida el agua bendita del sacerdote, el tinglado se viene abajo. Como era más que previsible.

El británico que ha perdido su dinero en tan ruinosa sociedad con el griego se marcha de vuelta a su tierra, y tan amigos. Los actuales capitalistas no se conforman con eso, NO. Bajo el seudónimo de “mercados”, al más puro estilo ganster de  Hollywood, cuando los incautos endeudados no pueden pagar – como era previsible – les mandan a sus matones (BCE, FMI, el presidente del Consejo, los hombres de negro,… ) para que primero les den una buena paliza. Como quedan bastante tocados y no son capaces de levantar cabeza, siguen sin poder pagar. Entonces les rompen las rodillas, como segundo y último aviso. Y por último, da igual si pagan o no, terminan arrojando su cadáver al río.

En otro momento de la película aparecen perfectamente retratadas las agencias de calificación, la prima de riesgo y los bancos. Ya te digo, visión de futuro que tenía  Michael Cacoyannis. Cuando una de las protagonistas cae enferma aparecen dos viejas enlutadas (1:58:00 en la pelicula de yutube insertada arriba) que si bien en principio parecen dos plañideras, son en realidad dos buitres que permanecen sentadas observando la evolución de la enfermedad esperando el momento de abalanzarse sobre sus pertenencias. Cuando creen que está a punto de morir van tímidamente valorando lo que hay en la habitación, mirando con codicia los objetos de valor… En el momento en que creen que está muerta pasan directamente a la rapiña. Sus modales, sus formas, son las de dos plañideras que gritan y lloran por la pérdida, pero sus gritos lo único que de verdad hacen es atraer a más salteadores que se reparten las pertenencias de quien se encuentra tan débil que ya no puede defenderlas. Tengo la impresión de que la presencia de las plañideras en la habitación es la que termina por provocar la muerte de la enferma por el pánico que le genera verlas a los pies de su cama. Algo así ocurre con las agencias de calificación y la famosa prima. Son las que detectan al enfermo. Lo señalan, se le ponen a los pies de la cama, lo acojonan y paralizan de tal manera que ya no levanta cabeza. Y avisan al resto de saqueadores de que no merece la pena hacer nada por él sino sacarle todo lo que se pueda antes de que la palme.

En fin. En Zorba encontré ayer muchas similitudes con lo que nos está pasando y lo que nos puede pasar. Y he llegado a algunas conclusiones:

Por un lado el chiringuito del €uro es un invento magníficamente diseñado para que los países del norte sigan enriqueciendose a costa de los del sur.

Por otro es una chapuza incapaz de aguantar un par de envites. La escena del derrumbe en la película me llena de esperanzas. Ya he dicho antes que está tan bien construido como el “artilugio bajatroncos”.

Zorba, ante la ruina de su obra le dice al patrón : ¿Ha visto alguna vez un desastre más esplendoroso jefe?  Se ocupa de su loro, y del cordero que tiene al fuego. Y “pasa” de la ruina que acaban de provocar. Acaban comiendo y bebiendo. Y con la mítica escena del baile en la playa.

En el trabajo me manda usted jefe – le dice en otro momento de la película – pero cantar, tocar, bailar,… en eso soy libre.

Estoy empezando a pensar que lo mejor que podría pasar ya es que se hunda el tinglado de una vez. Así, de golpe. Con las elecciones de mañana los griegos deberían tirar abajo el chiringuito del €uro como el deslizador de troncos de Zorba. “Pa hundirnos de a poquito mejor de golpe”. A ver si así, quienes nos estrujan, se dan cuenta de que si nos hunden, los hundimos con nosotros.

Hoy me siento tan griego como español, irlandés, portugués o italiano. Y por eso,  pase lo que pase a partir de mañana os regalo este zirtaki que hace unos años tuve la osadía de bailar en una fiesta.

Y a bailar solos. Pobres pero a nuestro compás. Al son de nuestras guitarras, gaitas, flautas, mandolinas  y bouzoukis, y no al de las fanfarrias alemanas.  Y si nos hunden, que sepan que se hunden con nosotros. A ver si de una vez reaccionan y empiezan a solucionar de verdad los problemas en vez de aumentarlos. A ver si se enteran que antes que el euro estan las personas. Que de nada nos sirve un euro fuerte si es a costa de que millones de personas sufran escasez, abandono y padecimientos sin limites.

Si cambian de rumbo y ponen proa hacia politicas cuyo eje sea la felicidad, el bienestar de las personas, merecerá la pena seguir en ese barco. Y si no… Pues que se vayan al carajo los mercados y la Merkel con su prima.

De la curiosa relación amorosa que se establece entre los cuatro protagonistas principales hay para otro post. Sólo dejar apuntado como curiosidad que el griego (Anthony Quinn) “se tira” (disculpa la expresión, pero es la que corresponde a lo que sucede en la película y a la época en que se rodó) y “engaña ” a la señora extranjera afincada en la isla. Y el extranjero “le jode la vida” literalmente hablando a la mujer más bella y hermosa, una espléndida Irene Papas que encarna a una mujer a la que sus paisanos no perdonan que sea independiente, valiente, libre…

De la alegría de vivir, por negro que esté el futuro.

Tengo la enorme suerte de trabajar en algo que me encanta.

Entre las muchas cosas que se supone que tengo que atender en mi “día a día” está la de colaborar con profesorado que se “embarca” en historias… digamos que “poco convencionales”  con su alumnado.

Hace algún tiempo, el jefe de estudios -Juanma-  y una profesora – Victoria- me llamaron del IES Victoria Kent  para pedirme ayuda, consejo, colaboración, en el montaje – puesta en escena – que querían realizar los chicos y chicas de 2º de Bachillerato como despedida del centro.

Muy pronto muchos/as de estos muchachos y muchachas se van a enfrentar a las pruebas de selectividad para intentar acceder a la carrera universitaria que tienen más o menos decidido realizar. Algunos/as intentarán empezar a abrirse paso en el mundo del trabajo. En cualquier caso, hasta aquí han cubierto una etapa de su vida que culmina con mayor o menor “éxito”.  La vida irá llevando a cada uno, a cada una, por senderos que ni se imaginan que puedan existir. Y así, a partir de ya, con el final de este curso, tras compartir años de colegio e instituto se separan.

Querían dejar huella haciendo algo juntos/as. Querían hacerlo para  marcar de forma creativa y simpática este final de etapa. Les sugerimos la realización de  un flashmob en el centro comercial que hay cerca de su instituto. Les encantó la idea. Se pusieron manos a la obra, bordaron su interpretación y aquí está el resultado, al final de este post, en video insertado en youtube. Video que no habría sido posible sin la colaboración de mis compañeros @mappo @javiergvaldivia y @jcmguerrero. Y la muy especial aportación de Noé, alumno del instituto que se encargó del sonido.

En estos tiempos que corren, donde los augurios son tan negros, compartir un rato con gente joven y llena de ilusión por hacer algo es todo un lujo.

Sólo me queda agradecerles que contaran conmigo para su “performance” y desearles que por malos que les vengan los vientos, por negro que les pongan el futuro los wert y compañía, no pierdan la alegría, el empuje y la ilusión. Que pongan el mismo empeño en prepararse para su futuro y en todo lo que hagan como han hecho en esto. Que tengan mucha suerte… Que dentro de 20 o 25 años, cuando se junten para conmemorar el típico aniversario de su promoción, sólo tengan cosas buenas que contarse. Que puedan ver este video de nuevo sonriendo orgullos@s de NO haber sido la generación perdida en que quieren convertirl@s. Que puedan disfrutar diciendo que se rebelaron contra ese destino  y vencieron.

Y que tengan un recuerdo cariñoso para este viejo TICtiritero que para entonces ya será mucho más viejo aunque, si la fortuna le da fuerzas, procurará seguir en el camino.

Puedes disfrutarlo en alta definición (hasta 720 p)

A propósito de la crisis. Regreso a mis orígenes… ¿o será que me hago viejo?

Siempre he sido ave de vuelo al frente, TICtiritero en constante camino, poco dado a volver la vista atrás. Cuando me marcho de un sitio raramente vuelvo. Disfruto el presente, con la gente con la que estoy en el momento. Comparto con ellos mi vida, mis alegrías, mis penas, y cuando toca cambiar de rama alzo el vuelo.

No es que no recuerde con cariño a quienes ya no están, o a quienes quedaron lejos. No, no es eso. Pero así vivo. Y he sido feliz hasta ahora sin demasiadas añoranzas ni miradas al retrovisor.

Hace unas semanas un viejo conocido me localizó a través de una de esas endiabladas redes sociales. Hacía más de 35 años que no teníamos noticias el uno del otro. Le daba mucha alegría haberme encontrado, comprobar que sigo vivo (a mí también, claro). Me invitó a participar en un grupo que habían creado como punto de encuentro de todos los que alguna vez habíamos compartido aquellos tiempos, aquellos espacios. Acepté. Y empecé a encontrar detrás de barbas blancas, calvas ilustres  y barrigas prominentes algunos rostros que me eran familiares.

Arrugadas, ajadas que diría el poeta, se  plantaban en la pantalla de mi ordenador caras de quienes en un tiempo participaron de mis aventuras infantiles y rieron, lloraron y soñaron que cambiarían el mundo. Me ha emocionado el reencuentro con algunos. Me ha traído a la memoria esa parte de mí que yacía olvidada en algún cajón oculto de no se que parte de mi cerebro. O de mi corazón. He dedicado algunos ratos hasta altas horas de la madrugada a escribirles, y a leer lo que me cuentan. Hemos vuelto a reirnos juntos de cosas que nos hicieron mucha gracia hace ya tantos años.  Y he llorado. Sí, he llorado al reconocerlos y al reconocerme en ellos. Al constatar algunas ausencias. Al constatar así, de golpe y porrazo, que han pasado 40 años de vida.

Y he recordado cómo vivíamos entonces. Cómo era yo con 15  y con 20 años. Y me ha venido a la piel aquella mezcla de miedo y de ilusiones compartidas. El régimen daba sus últimas dentelladas, agonizante, al tiempo que lo ataba y bien ataba todo en previsión de la más que cercana muerte del dictador. Miedo. Eso era lo que querían que tuviéramos. Miedo a todo. Aunque lo llamaban respeto. Nuestros mayores venían de una larga y oscura noche,  y nos lo transmitieron hasta con la sopa (en la leche templada y en cada canción que dijo Serrat).

Sin embargo recuerdo que el miedo no nos paralizó. Las ansias de libertad pudieron más que cien mil grises y sotanas armados de porras y crucifijos. Contra palos y amenazas de condenación eterna tuvimos la suerte de vivir un momento histórico en ese instante de nuestras vidas en que todo se conjuraba a nuestro favor. Éramos jóvenes y la primavera estallaba en España tras tan largo invierno.

Cayó la dictadura. Contribuimos a la llegada de la democracia. Y creímos que la guerra se había ganado. Criamos a nuestros hijos convencidos de que todo sería mejor para ellos porque tenían la suerte de haber nacido en un mundo libre.

Luego vino la incorporación a Europa. Y nos sentimos europeos. Y viajamos. Hemos viajado lo que nuestros padres no pudieron. Y el boom económico. Los españolitos ya no éramos los pobres del sur que se tenían que buscar la vida en el norte. Los emigrantes regresaron. Y empezaron a llegar inmigrantes. Y nos creímos los reyes del mambo.

Nuestros hijos podrían ser lo que quisieran. Los educamos en el convencimiento de que estudiar era la mejor forma de prepararse para el futuro. Han aprendido idiomas, se han formado y han viajado más que nosotros. Han mamado los valores de igualdad de género, de respeto y fomento de la solidaridad … Y son la generación con más títulos universitarios y más formada que nunca antes hubo en nuestro país.

Pero son la juventud con mayor índice de paro de Europa. Se están marchando a trabajar en Alemania, Suiza, Francia o la Gran Bretaña como antes lo hicieron nuestros padres, tíos y abuelos.

Así que ahora, tras cuarenta años, vuelvo a ver que los jóvenes tienen tanto por lo que luchar como nosotros en aquel entonces. O más. Y a mis años me aterra sólo una cosa: comprobar que los gobernantes de hoy sí están consiguiendo paralizar a la sociedad civil a base de miedo.

Nosotros teníamos, en general, poco que perder y mucho que ganar.

Hoy tengo la impresión que la batalla es más por intentar conservar, por perder lo menos posible. Por un “virgencita que quede como estoy”. Hemos llegado a unos niveles de consumo que nos han convertido en esclavos de nuestro “aparente” bienestar. Y los derechos sociales (educación, sanidad, libertades…) que tanto costó conseguir están siendo destrozados con excavadora como solución para satisfacer a los “mercados”.

Y no reaccionamos porque estamos atenazados por el miedo. Miedo a que sea peor si no hacemos lo que nos dicen.

Nos han convencido de que no hay otra salida. Y somos marionetitas que se quejan por las redes sociales, que hacen chistes y se ríen de gobernantes, financieros y burócratas que nos están hundiendo cada vez más en la miseria. Nos conformamos con que cada viernes los tajos del Consejo de Ministros no nos lleguen a nosotros. Asumimos que hay que recortar, mientras no nos toque directamente. Lo malo es que ya nos toca a todos. Pero estamos anestesiados.

Desde aquél niño, desde aquel joven que fui, han pasado muchos años. Y hasta hoy me he sentido en general satisfecho de mi aportación, una entre millones, al bienestar que habíamos conseguido. Hasta hace bien poco estaba moderadamente satisfecho de mi paso por este mundo. Pero empiezo a pensar, si esto sigue por los derroteros que lleva, que nuestros hijos bien podrán acusarnos de dejarles un mundo mísero, peor incluso que el que heredamos. Difícilmente podrán alcanzar siquiera el nivel de vida y los servicios públicos de los que hemos llegado a gozar nosotros.

Y esto sólo podrá revertirse si, y solo si, los ciudadanos tomamos conciencia de tres cosas:

1) Que la fuerza de los poderes que nos machacan es mayor cuanto mayor es nuestro miedo.

2) Que es mentira que haya una única solución para atajar los problemas de nuestro país y/o de Europa. Y mucho menos que la solución sea la asfixia a la que nos están sometiendo. Hay otras soluciones y hay que exigirlas.

3) Que toda esta crisis es una gran estafa a gran escala y que nos estamos dejando estafar.

Así que no me ha venido mal echar este vistazo al retrovisor. Recordar de donde venimos. Y seguir mirando al frente con energías renovadas. Porque aunque me hago viejo, soy consciente de que si no hacemos algo seremos responsables de permitir que les roben el futuro a nuestros hijos, a nuestros nietos y a los nietos de nuestros nietos. Y no estoy dispuesto a cargar con eso.

Pero vosotros,  jóvenes que hoy tenéis 20 o 30 años,  si no alzáis vuestra voz, si no os plantáis frente al poder y le demostráis que no le tenéis miedo, si al grito de basta ya no exigís un cambio de rumbo, entonces… Entonces vosotros también seréis en parte responsables de la miseria que os va a tocar vivir.

SOBRE LUCES Y GAVIOTAS

Bandadas de gaviotas mal heridas se refugian en las costas andaluzas.

Soñaron volar como halcones, como águilas, dueñas y señoras de todo el cielo patrio. Los vientos les eran propicios. Más que nunca. Por cuarta y definitiva vez el señor de las gaviotas andaluzas intentaba el asalto. Era ahora o nunca. Todo el mundo lo daba por hecho.

Pero algo falló.

Cieg@s de soberbia, ni las gaviotas, ni sus vocer@s, ni sociólog@s, ni sus muy hábiles encuestador@s fueron capaces de ver que en tan sólo tres meses sus alas se habían cargado de plomo.

El plomo de los recortes, de las triquiñuelas mal disimuladas, de los ases bajo la manga, de los presupuestos pospuestos con mentiras y medias verdades, de decir Diego donde habían dicho digo, del menosprecio al adversario…  Y sobre todo el plomo del menosprecio a los andaluces y andaluzas.

Los andaluces, las andaluzas, hemos dicho que sí, que el PSOE lo hizo mal. Que el PSOE no puede seguir gobernando como hasta ahora. Que hay mucho que limpiar. Que hay mucho que cambiar.

Pero tampoco nos fiamos del vuelo que nos proponían las gaviotas y hemos dado alas a una paloma para que busque tierra firme donde el olivo crezca sano.

Mucha alegría se desbordó esa noche entre quienes no perdieron tanto como temían.

Mucha decepción entre quienes no ganaron tanto como ansiaban. La cara de su campeón era una elegía asomada al balcón, con la pancarta recogida. Y arreciaron  furibundos ataques al pueblo andaluz, convertido desde las últimas elecciones en paradigma de la incultura, en gente que se vende por un pedazo de ERE, en subsidiados y no se qué otras barbaridades. Prueba de un mal perder que asusta.

¡Y qué decir de quienes siendo los terceros, se convertían en auténtic@s ganador@s!  Tocaron el cielo.

Pero la noche se acaba. Y viene la resaca. Y ahora hay cuatro años por delante. Pie a tierra.

Tiempos duros nos esperan. No están las cosas para muchas alegrías. Así que desde este humilde rincón, sólo pido que unos y otras, unas y otros, templen el ánimo. Se pongan manos a la obra y no se olviden de que LOS HEMOS PUESTO AHÍ PARA CURRAR.

Espero y deseo que IU y PSOE sepan administrar la oportunidad que les damos y mostrar que otras vías son posibles para salir de este pozo en que banqueros, financieros y especuladores nos han metido. Espero y deseo que no se enzarcen en triviales luchas de egos personales, que no sucumban a presiones internas de repartos de poder,…

Necesitamos que tengan LUCES.

Exigimos que pongan LUCES para que su gestión sea clara, trasparente y visible. No sea que la ilusión que ahora nos embarga a tantas personas se vuelva frustración que permita a las gaviotas remontar el vuelo.

Yo por mi parte, humilde TICtiritero, con este post, comienzo la jornada de HUELGA.

CONTRA LA REFORMA LABORAL Y TANTAS OTRAS AGRESIONES A QUIENES NO HEMOS PROVOCADO ESTA CRISIS.

Yo VOY.

#eabe12 en ruta hacia #eabe13, o de cómo elevar la mirada de la escuela pública más allá del horizonte.

Quiero empezar mostrando la careta que me regaló Jefferson. Una de las sorpresas de #eabe12 . Gracias Jefferson

Parece que fue ayer cuando escribí mi último post.

Recién acabado el #eabe11  prometí escribir mi impresiones, mis reflexiones sobre el evento.

Si te has molestado en mirar el enlace habrás visto que no lo hice. Podría decir que como yo era parte de la organización me dió un poco de pudor entrar a valorarlo. Podría decirlo, pero no me lo  creería ni yo mismo. La cuestión es que soy flojo para escribir en este blog. Ando de un lado para otro, tictiritero soy, y prefiero observar lo que otr@s dicen, que lo dicen muy bien dicho por cierto, como por  ejemplo ha hecho ya Jordi . O el cronista indispensable de cada uno de estos eventos Juanma Díaz

En esta ocasión no pienso callar. No puedo retener las ganas de pregonar a los cuatro vientos lo que he visto, oido, vivido, sentido y compartido con toda esta gente en Carmona.

Y he visto una organización llena de aciertos, impecable, cuidadosa y atenta hasta el último detalle. Una organización que dejándose ver lo mínimo imprescindible ha engrasado el evento de tal forma que “pareciera que funcionaba solo”. Que no han dejado que guruses ni gurusas nos “vendan su moto” y que han dado, de verdad, la palabra a “l@s invisibles”. Y han abierto el sendero para que sus reflexiones se oigan alto y claro. Gracias a todas las personas que habéis dedicado tantas horas de vuestro tiempo.

He vivido dos días de intensas emociones, encuentros, desvirtualizaciones, sorpresas,  reencuentros con amig@s y compañer@s, besos, abrazos y achuchones. Hemos trabajado con dinámicas muy diversas y efectivas al tiempo que entretenidas. Trabajar puede ser divertido. Y se han elaborado cantidad y variedad de productos  – aquí puedes ver algunos –  a modo de conclusiones o como punto de partida para continuar el debate. (Esta es la página oficial con todo lo elaborado por los grupos)

He compartido reflexiones con gente de un talento y una creatividad desbordante. Y me han hecho revivir al niño que llevo dentro. Me han recordado, curiosamente un chaval, algo que yo ya sabía y que tenía bastante olvidado:  que la escuela es repetitiva, aburrida y poco creativa.

He conocido de primera mano el lamentable estado al que está llegando ya en algunos lugares la escuela pública de la mano de los reyes del recorte y la austeridad. Y la ilusión, la determinación y el empeño con que profesorado y  familias están tratando de hacer frente a ese tsunami en tantos sitios…

He flotado. Sí, literalmente he flotado sobre esa otra visión triste y desmotivada que tan a menudo uno encuentra cuando habla con colegas. Y es agradable ver otros horizontes cuando se eleva el punto de vista. En #eabe12 hemos respirado alegría y optimismo. He sentido que otra escuela es posible. Que hay mucha, mucha gente enredada que no pierde la ilusión por su trabajo; que hace mucho y muy bien y que lo comparte.

Así que … dicho esto, como mi amigo diegogg se pregunta en su blog al hilo de lo que dijo uno de los chavales en el encuentro, yo también me pregunto “¿todo esto va a servir para algo?

El encuentro me elevó unos metros, así que antes de irme de vuelta a casa y poner los pies de nuevo en el suelo de lo cotidiano, para no dejar de flotar, me fuí con un grupo de amigos a sobrevolar el cielo de Sevilla en un globo. Nos fuimos con nuestra bufanda verde. Para que por encima de todas las miserias que nos barrunta el futuro no se nos olvide que el fin de todo esto es conseguir “una escuela pública de calidad para tod@s y de tod@s”. Colgamos la bufanda de la barquilla del globo y la dejamos ondear al compás del viento sobre los campos del Aljarafe.

Y allí, colgado en la frágil canasta pensé que la escuela es también como una barquilla colgada de un globo de aire caliente, al pairo de los vientos y las corrientes térmicas, de políticos que no ven más que un puñado de votos o un negocio redondo. Pero también pensé que mientras haya combustible en las bombonas, el rumbo esté bien trazado y el piloto mantenga el pulso firme no hay batalla perdida contra ningún elemento.

Ponte en el rol que quieras. Puedes ser helio o hidrógeno que caliente el aire y acabe por inflamar la vela en tu clausto. Puedes ser seda o caucho que alberga el gas recalentado en su interior. O los cabos que unen vela y barqueta. Puedes ser el GPS que marca el rumbo. Puedes ser el brazo certero que maneja las espitas del gas.  Puedes ser la canasta que abraza a quienes se aventuran en el viaje. O puedes ser el viento que empuja. Todo hace falta para que el globo no se desinfle y se venga abajo.

Lo que no puedes es quedarte parad@. Aislarte. Abandonar.

Seguro que #eabe no es la solución. #eabe es sólo lo que pretende ser: una hoja de ruta en la búsqueda de una escuela que ilusione, que sorprenda, que haga buenas personas. Personas felices y sanas.

¿Te unes a la ruta del #eabe13?

Aquí te dejo un pequeño video que ilustra nuestro vuelo en globo, bufanda al viento.

La canción que he elegido para acompañar las imágenes es “Tell me a tale” de Michael Kiwanuka porque es un temazo y porque tiene esta letra tan tremendamente inspiradora:

Tell me a tale that always was,
Sing me a song that I’ll always be in,
Tell me a story that I can read,
Tell me a story that I believe.
Paint me a picture that I can see,
Give me a touch that I can feel,
Turn me around so I can be,
Everything I was meant to be.
Lord I need loving,
Lord I need good, good loving. [x2]
Show me some strength that I can use,
Give me a sound that I won’t refuse,
Tell me story that I can read,
Tell me a story that I can believe
Tell me a tale that always was,
Sing me a song that I’ll always be in,
Turn me around so I can be,
Everything I was meant to be.

EN ALGECIRAS NOS VEMOS. POR FUERTE QUE SOPLEN LOS VIENTOS.

EABE-11

Este fin de semana hemos vivido una experiencia… ¿cómo diría?

Bueno hay varias decenas de personas hablando y debatiendo aquí aunque de lo que llevo leido lo que más me ha gustado y con quien más coincido es con mi buen amigo Massimo (@mappo). También me ha encantado la visión de Antonio (@onio72)

Yo ya escribiré cuando tenga un poco más de tiempo y ganas, de momento me puede la pereza y disfruto más leyendo lo que otros opinan…

Os dejo un par de pases de fotos y un videomontaje. Que lo disfrutéis.

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#indignado

Yo también estoy indignado.

Estoy indignado por muchas de las cosas que gritan jóvenes, y no tan jóvenes, en #acampadasol pidiendo #democraciarealya.
También estoy #indignado por algunas cosas que olvidan meter en el corolario de reivindicaciones y propuestas.

Y también hay algunas cosas que no comparto. Pero eso es lógico. En un movimiento como éste ¿quién podría esperar unanimidad? Lo del pensamiento único es patente de otras gentes.

Una de las muchas caras de esta explosión que llena las plazas de gente #hartayadeestarharta en ciudades en España y fuera de España es la propuesta por #nolesvotes. Y ahí es donde discrepo. Un poco. No del todo.

Me explico:

Este viejo TICtiritero tiene la suerte, o la desgracia, de llevar un tiempo afincado en un pueblo relativamente pequeño. Conozco muy bien a quienes llevan controlando, con mano dura y sin que les tiemble el pulso, desde hace décadas las riendas de nuestro ayuntamiento. Y conozco bien todas las alternativas.

He visto como el gobierno local dejaba sin suelo para uso público y de equipamiento a la localidad. He visto como el más voraz afán recaudatorio autorizaba el crecimiento desbordado de este rinconcito del mundo hasta convertirlo en el más poblado de España. Sí, vivo en la ciudad con más densidad de población de España. Y pronto superaremos a Japón. Y eso no ha pasado porque sí. He visto el talante “democrático” que se gastan quienes gobiernan. Y he visto muchas cosas más que no quiero seguir viendo.

Comparto, en gran medida, la decepción general con los políticos. Estoy absolutamente #indignado con la entrega que nuestros dos grandes partidos hacen de la gestión de la cosa pública al poder de los mercados. Tal sumisión es esperable del #PP. Jamás pude imaginarla en el #PSOE.

Hay argumentos pues que comparto con #nolesvotes. Lo que no puedo compartir con ellos/as es su propuesta de entregar el voto a “cualquiera de los otros partidos minoritarios”. En la lista que algunos defensores de esos planteamientos andan enviando me topo con La Falange o las viejas guardias comunistas entre partidos creados por cuatro amigos con sana intención cachonda como fumadores discriminados, o independistas del Bierzo o la isla del Hierro por poner un ejemplo. Yo hasta ahí no pienso llegar.

A partir de hoy mismo pienso unirme a todas las iniciativas que se generen en mi entorno en la línea de este movimiento tan ilusionante y tan lleno de esperanzas como de incertidumbres. Pienso estar en #acampadasdondesea y #democraciarealya participando y aportando mi granito de arena para que los partidos, especialmente el #PSOE corrija su rumbo. Voy a pedir cambios en la ley electoral y que se ponga “coto” al poder de los mercados por una vuelta del poder al pueblo soberano. Y voy a seguir con calma el fenómeno, ojalá no se trate de un boom previo a estas elecciones muncipales y ya está. Y ver qué derivas toma, y a participar en ellas. Y permaneceré muy atento a los “Dani el Rojo” que salgan de este movimiento, no sea que como aquél del 68 anden buscando su butaca de europarlamentario.

Y si no hay cambio de rumbo, si los partidos no escuchan a la calle, entonces me pensaré muy seriamente #novotarles en las elecciones generales del 2012.

¿Y qué voy a hacer hoy?

Hoy es #22M, y lo que se decide es quien va a ser mi alcalde o alcaldesa durante los próximos cuatro años. Y sé positivamente quién no quiero que salga. Sé que necesitamos que, en caso de ganar, tenga enfrente una opisición cuanto más potente y numerosa mejor. Así que como sé todo eso

hoy #yosivoto.

Con todas las consecuencias.

Y el año que viene veremos.

#yodistingo: no todo es igual y “algunos son más iguales que otros”.


Bailando en silla de ruedas.

Otro año más se ha celebrado la “Feria Internacional de los Pueblos”. La conozco desde su primera edición. Creo que no he faltado nunca a la cita de cada primavera.

Me encantaba cuando nació. Pero, no sé, estos últimos años este “montaje” me provoca sentimientos encontrados.

La exaltación de lo nacional, la mera exhibición “folklóricogastronómica” y el negocio puro y duro parecen empezar a desplazar la idea inicial de la convivencia entre pueblos, la fusión, la mezcla… Llevo tiempo dándole vueltas pero no consigo aclarar bien mis pensamientos, mis sentimientos. No encuentro las palabras para ponerlos negro sobre blanco en esta bitácora y compartirlos contigo amable lector o lectora, si es que existes.

Ayer, cuando la feria casi tocaba a su fin , cuando todo el mundo andaba casi de recogida, cuando casi andaban los administradores de las casetas haciendo balances y cuentas me fuí a dar una vuelta, a ver qué me encontraba.

La lluvia imprimía una pátina especial al colorido de trajes y caras de cansancio. Las músicas salían por puertas y ventanas pugnando por imponerse a la de la caseta de enfrente. El olor de los asados ya invitaba bien poco a comer (cada vez hay más “kebab”, “bocatas” y otras “fast food” pero menos comida “de verdad”) . Ruido, mucho ruido. Y ambiente de retirada. Botellas y vasos vacíos. Restos de comida sin recoger, bolsas, …

Oía trozos de conversaciones que opinaban sobre la alegría de los nacionales de no se qué país, lo tristes o poco marchosos que son lo de no se cual o lo bien que se come aquí y lo mal que comen los de allá, cómo hacen la carne los tales y lo rico que está el té con pastas de los cuales…

Estaba a punto de irme más decepcionado que nunca de esta feria que tanto me gustaba hace años, Viejo TICtiritero, cuando “el silencio” de una caseta me invitó a entrar: NORUEGA.

Un conjunto tocaba una música suave, nada estridente. Mesas limpias, como recién estrenadas. Flores sobre las mesas, frescas, como recién cortadas. Un puñado de jubilados nórdicos. Y lo que más me impactó, la señora mayor que bailaba y acaparaba la atención de todo el mundo. No pude resistirme a grabarla y hacerle este sencillo homenaje en mi bitácora.

En mi largo recorrido por esos caminos del mundo, pocas veces he visto a alguien romper tantas ideas preconcebidas con un acto tan simple como bailar.

Me marché de la feria reconfortado. Al fin y al cabo reencontré el hilo para mis reflexiones. No se trata de países, ni nacionalidades, ni etnias, ni culturas, … el centro de todo son las personas, cada persona, con sus infinitas identidades y pertenencias, con su modo de ver y entender la vida, con su peculiar, única e irrepetible singularidad.

Esta señora me ha mostrado que la alegría de vivir no tiene edad, ni nacionalidad, ni depende del dinero, ni tan siquiera de “la salud”.

La alegría de vivir sólo depende ” DE LAS GANAS QUE TENGAS DE VIVIR”.

¡Viva la primavera!

Querido seguidor, querida seguidora, si es que existes, estoy despierto otra vez.

Es malo el invierno para andar recorriendo esos caminos embarrados, y uno tiene una edad. Así que me he resguardado durante cuatro largos meses que espero sepáis disculparme.

Muchas cosas han pasado, ya os iré contando, mientras este TICtiritero permanecía a resguardo. Y quiero empezar por la más reciente. Mi primer paseo, mochila al hombro y abiertos los ojos, bajo el sol primaveral que calienta los huesos y nos trae la vida.

Mucha más gente, como yo, se ha echado a la calle, que ya es hora de pasearnos a cuerpo (perdón por la licencia) y he disfrutado del espectáculo de jóvenes con patines y bicicletas invadiendo las aceras (¿para cuando el carril bici?) de viejos jubilados y viejas jubiladas en sus carritos, arrastrados por jóvenes sudamericanas, o arrastrando los pies lastimosamente empujando ellos mismos, ellas mismas, sus andadores (“tacatacas” decía mi abuela) de muy diversos estilos y diseño. Y he visto pocos, muy pocos carritos de bebés empujados por  jóvenes padres o madres. Pero lo que más me ha impactado es el carrito que no me he resistido a inmortalizar en la foto que adjunto.

A mí, al verlo, solo  me asomó a la garganta un grito de socorro que ahogué inmediatamente por respeto a la viejita que tiraba de semejante carrito y pensé ¡cuánta soledad debe arrastrar para volcar tanto cariño en lo que lleva dentro!

Como no tengo palabras para decir lo que me provoca su contemplación,  dejo a tu criterio, querido lector, querida lectora, si es que existes, que  tu amable (o no) comentario sea el que añada la palabra adecuada, la frase certera  que la acompañe…